jueves, 29 de diciembre de 2011

Feliz Año 2012

Y justo cuando el año terminaba de cerrar las ventanas y comenzaba a apagar las luces, dos figuras se asomaron a la puerta. Sin pedir permiso o mediar palabra, ingresaron al recinto, rescatando los últimos objetos que quedaban en los anaqueles más altos y las esquinas más recónditas. Se repartieron los tesoros y salieron presurosos antes que la puerta, por la que habían entrado, fuera clausurada para siempre. Mientras el año moría en su encierro, los dos intrusos, el Olvido y el Recuerdo se despedieron con un “hasta pronto”, tomando cada uno un camino distinto en busca del año venidero.

viernes, 9 de diciembre de 2011

Presentación de mi libro: "Love VeinteDiez" (16 de diciembre)



Sin Tecomates Edicones , presenta su primer titulo de narrativa, a cargo de Tania Hernández con ilustraciones de Ovidio Cartagena. La presentación estará a cargo de Alejandro Sandoval, Julio Roberto Prado y Aída Toledo y se llevará a cabo el 16 de diciembre a las 17:00 en la Casa de Cervantes , 5a. calle 5-18 zona 1, Guatemala. Habrá vino de honor.

Hay se llegan.




PS. Para los que no pudieron llegar, el libro está a la venta en la Casa del Libro, Interior Casa Cervantes en la zona 1 en Guatemala. 

PS.2

Comentarios al Libro

Aquí un artículo de Aída Toledo sobre el libro.


Comentario del poeta guatemalteco Marlon Francisco
"Puede que sea una sensacion muy parecida al amor. Demasiado parecida, para mi gusto..." La narrativa de mi estimada amiga Tania Hernandez tiene pulso de cirujano, desapasionadamente te lleva a lugares inquietantes, siniestros y sublimes sin parpadear. Tal vez, aparte de la sincera admiracion por su trabajo, me une a ella ese escalpelo de palabras camufladas bajo una apariencia "inocua" (palabra escogida muy ominosamente); nada mejor que la sorpresa de hallar en un libro a una amiga, una colega artista y un sutil guiño entre dos personas que tienen garras afiladas... cubiertas con guantes de seda..."
Marlon Francisco, yo y Love VeinteDiez

Comentario de una lectora:
"me ha gustado mucho la forma tan real, sin tapujos y con prosa artística, que tiene para narrar en cada historia la problemática sociopsicológica de la mujer, es muy fácil al ir leyendo ponerse en los zapatos de sus protagonistas y caer en la cuenta de situaciones q si bien son del día a día a veces se pretender dejar a un lado."

PS. 3 

Si quieren ver fotos de la presentación, pueden verlas aquí:

Y fotos del making of, es decir, de cómo fue que hicimos el libro 

("hicimos", porque es una política de la editorial, el que el autor o autora participe en la realización)

martes, 6 de diciembre de 2011

Quema del Diablo

El diablo anda suelto.
Salta aceras,
brinca fogatas.

En el semáforo rojo
atrapa la luz
- la apaga -

En el reloj de flores
atalaya la hora
- la ataja -

En el campanario
enrolla el viento
- lo arraiga -

El diablo gira,
el diablo vuela
- fracasa -

Acostumbrada
a la improvisación diaria
la ciudad no se para.

Otra vez
se descompuso el semáforo.
Otra vez
se descompuso el reloj.
Otra vez
se atascó el campanario.

La vida sigue,
no hay inercia.

A esta ciudad
no hay diablo ni santo
que la detenga.

Y el diablo, se pierde
en la humareda de la noche,
y se deja quemar.

jueves, 1 de diciembre de 2011

Entrevista con Regina Galindo.

Regina José Galindo es una de las mejores artistas performance en Guatemala y también una gran poeta.
Les dejo aquí una entrevista que encontré en la página de CCE/G, con motivo de la exposición acerca de su trabajo que se llevó a cabo en noviembre.



Pueden leer un cuento de ella en esta página: http://www.literaturaguatemalteca.org/rjgalindo1.htm y su poesía en esta otra: http://www.literaturaguatemalteca.org/rjgalindo2.htm

Aquí una muestra:



Yo, que sólo creo...
               (Regina José Galindo)

Yo, que sólo creo en las aureolas de mis pezones
y conservo blanco sólo las paredes de casa
y las líneas que meto en mi nariz

odio que me llamen ángel.

Yo, que lo único que quiero es fuego.

martes, 29 de noviembre de 2011

Capulina y el Circo


Tenía el porte, la ropa y el gorrito de Capulina. Intenté ignorarlo cuando entró al metro, pero caminó con tanta decisión hacia el lugar donde yo estaba, que me puse muy nerviosa. Nunca sé muy bien cómo actuar ante la gente loca. Se sentó frente a mí. - El mundo es un circo, muchacha – me dijo en tono serio. -  Ya nos gobernaron los enanos, los payasos y los trapecistas. ¿A usted le gusta el circo? - Masomenos - le respondí sin mirarlo. Saqué un libro de mi bolsa; un gesto muy usual en estos lugares para hacer entender que uno no tiene el menor interés de intercambiar ideas o miradas con el resto de los pasajeros. Pero él continuó como si nada – Al pueblo le gusta el circo. Es así. Ahora están todos pidiendo que saquen a los leones. Pero lo que no se dan cuenta es que todos están amaestrados. Hasta las bestias". Me quedé pensando que lo que decía tenía sentido. Pensé en Europa y en Guatemala y en el mundo entero. Había una metáfora clara, un análisis político en todo eso. De repente estalló en una gran carcajada, me señaló ostentosamente y dijo en voz alta - Miren a esta niña, se cree todo lo que le dicen JAJAJAJA - luego, moviendo la cabeza de forma infantil, agregó - Los payasos no existen, nooooo, son de plástico y los manejan desde arriba con hilos invisibles.- Dicho esto se levantó y salió del metro, carcajéandose. Sentí que mis mejillas hervían. Hice un recorrido visual por el metro, pero ya nadie me miraba. Todos habían sacado un libro de sus bolsos y fingían estar muy concentrados en sus lecturas.  El tipo raro desapareció por una escalera eléctrica. Las puertas del metro se cerraron, y me quedé pensando en lo mucho que me gustaba Capulina cuando era niña y que ya hace muchos años que dejé de entender por qué. 







martes, 22 de noviembre de 2011

Aguja en un pajar

Solías decir que todos son puras pajas, que vos sos el único derecho, la aguja en el pajar. Yo me reía de vos, de tu prepontencia. Quesi un día que me mirabas y me sonreías, sentí algo punzante en el corazón y comprendí que, sin querer, te me habías metido dentro. Pensé que dándome la oportunidad de quererte me dejarías de doler, quesi entre paja y paja, pajero, te volviste a desaparecer..

jueves, 17 de noviembre de 2011

Miseria

Quiero verte desnuda me escribía a diario con la urgencia impaciente del amante en celo. Quise jugar al trueque y le prometí que le entregaría la imagen de mi cuerpo el día que me ofreciera un poema que me lamiera el alma. No me contestó. No sabía hacer el amor con palabras.

Qué miseria de poeta escribí y cerré el chat.